Gloria Álvarez: "Es fácil recetar socialismo cuando eres millonario y vives en Hollywood"

"El que quiera vivir en la isla de John Galt que lo haga, yo prefiero luchar contra los que nos están imponiendo su hegemonía cultural"

El drama de los refugiados que sufre ahora mismo Europa sirve de nuevo para mostrar esa doble cara del progreso




En su primer libro en solitario, la politóloga guatemalteca Gloria Álvarez desmonta con humor y sencillez los mitos, argumentos e ideas preconcebidas de los nuevos progres , entendidos éstos como un colectivo de extrema izquierda que, desde una posición de superioridad moral, dicen defender los intereses de la clase trabajadora.
'Cómo hablar con los progres' (Deusto), esta bella rubia guatemalteca recoge los comportamientos, mensajes y discursos de dicho colectivo partiendo de ejemplos reales de la actualidad política y económica.
Los desmonta meticulosamente y expone con sentido común las trampas de la manipulación ideológica y los discursos basados tan solo en buenas intenciones, sentimentalismos y falta de autocrítica.
Gloria Álvarez analiza también sus creencias, su vocabulario, su apoyo a todo tipo de movimientos social es (ecologismo, feminismo, pacifismo ... ), su crítica al sistema capitalista y su atribución de culpas al enemigo, identificado éste como la ideología liberal o, parafraseando en su propia terminología, todo lo que huela, sea o parezca neoliberal es desechable, incluso cuando dichas ideas ayuden a reducir la pobreza e incrementen el bienestar de toda la sociedad.
«La sociedad actual se ha convertido en un escenario complicado de entender, y que no vamos a lograr comprender si no nos alejamos del discurso políticamente correcto que está predominando. [ ... ] No es difícil encontrar las causas, pero es complicado hallar las herramientas correctas. La absoluta falta de valores (y no me refiero aquí a los valores conservadores que llaman a odiar a los gais o a hacerse los ciegos ante las drogas y el aborto), de principios claros (tampoco hablo de los principios de nuestros abuelos de permanecer casados ante el escándalo del divo rcio, o de soportar infidelidades) y, sobre todo, de una conciencia crítica y analítica sobre la realidad hacen fácilmente permeable el discurso buenista del que el progresismo ha hecho su seña de identidad .»
«Este discurso infantil y maniqueo, que hace un par de décadas parecía sólo propio de los populismos iberoamericanos que muchos ciudadanos sufrimos desde hace décadas, se extiende hoy por todos los países encontrando, en sociedades intervenidas y silenciosas ante las acciones de los gobernantes que van sin oposición, terreno abonado para volverse dictadores electos de manera democrática.»
«No pretendo sacar a los progres de su error. En el mejor de los casos, como ya ha pasado con muchos «exprogres» , su propia realidad les hará darse cuenta de que cua ndo quieres ser respetado, lo primero es respetar. Que cuando no quieres que te impongan ideas, lo primero es no imponer las tuyas. Y ojo, que imponer ideas no es escribir libros o hablar en las redes sociales. [ ... ] Sí pretendo en cambio ofrecer una guía que ayude a identificar a esa nueva vieja izquierda que se cree moderna.»
«El progre sólo dejará de ser progre por sí mismo, cuando la experiencia y la realidad entren de bruces en su cabeza. No desesperemos pues, menos si tenemos a algunos de ellos entre los nuestros — seguro que es así — . «La ignorancia se cura viajando», dice un refrán; la «progresía» normalmente también . Por eso yo invito a todos los progres a que le pidan a su agencia de ay uda internacional preferida que lo próximo que les pague sea un billete de avión a Caracas, Venezuela, o a Cienfuegos, Cuba .»
«En la utopía progre todos los debates políticos terminan con un consenso, el diálogo es el cimiento de la actividad pública, la política no debe entenderse sin la tolerancia al que piensa diferente, la justicia social debe alcanzar a todos los ciudadanos, y las elecciones, o en último caso el referéndum, son síntomas de buena salud democrática y permiten dar voz al pueblo .»
«Ninguno de los países que han acabado en totalitarismos realmente implementó la utopía progre como tal. Dando una explicación bastante incongruente pero lo suficientemente sencilla para no ser cuestionada por nadie, el progre simplemente te dice que el verdadero co munismo nunca ha existido.»
«El drama de los refugiados que sufre ahora mismo Europa sirve de nuevo para mostrar esa doble cara del progre. Exige que sus gobiernos acojan a refugiados, clama contra las políticas migratorias, pero a la hora de la verdad tampoco participa en la búsqueda de una solución ante un problema de hondo calado.»
Gloria Álvarez (@crazyglorita) es politóloga y experta en relaciones internacionales por la Universidad Francisco Marroquín de Guatemala. Se dio a conocer internacionalmente con el discurso que pronunció en el Parlamento Iberoamericano de la Juventud en 2014, donde defendió el uso de las nuevas tecnologías para poner freno a los gobiernos.
El vídeo fue un fenómeno viral en internet y ha sido reproducido más de quince millones de veces. En la actualidad, presenta el programa Viernes de Gloria en Libertopolis Radio y el programa de televisión HDP en el canal Azteca Guatemala. Es ponente en multitud de encuentros internacionales y ha impartido más de cien conferencias en todo el continente iberoamericano llegando a una audiencia de más de cincuenta mil personas. Es autora junto a Axel Kaiser de El engaño populista (Deusto, 2016)

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